Reproducimos en estas páginas la charla que tuvo lugar el pasado 11 de marzo en la librería LaMalatesta, en torno al libro La ciencia moderna y la anarquía, de Piotr Kropotkin, editado recientemente por La Malatesta Editorial. La charla y el presente texto han sido escritos por un militante anarquista e investigador científico en el campo de las bioquímica perteneciente a Editorial Klinamen.
Nos lanzamos con este artículo tanto para promocionar el trabajo de compañeros y poner nuestro granito de arena para difundir el libro, como por la necesidad que sentimos de que la ciencia ocupe un lugar dentro de la militancia, de que esté al alcance de todos y no sea sólo un aspecto más del desarrollo del que desconfiar.
Soplan aires de insurrección en Francia. El pasado mes de febrero, el Gobierno del infame Partido Socialista, apoyado por sus secuaces del Partido de los Verdes, anunció su intención de imponer una nueva reforma laboral antes del verano. No nos parece de especial interés, en lo que respecta a este texto, detenernos en examinar cada detalle del proyecto de ley. Baste con decir que esta reforma laboral va en la línea de las que, desde los años ochenta,se están llevando a cabo en el conjunto de los países de la Unión Europea. Una reforma que no hace sino perfeccionar un poco más el proyecto de explotación neoliberal, y que se traduce en precariedad, bajos salarios, jornadas de trabajo más largas, inseguridad laboral para lxs trabajadorxs y, por supuesto, mayores beneficios para la clase burguesa.
El 16 de abril de 1983 un grupo de punk formado por cuatro chicas de hasta 21 años de edad, fue presentado en el programa de Televisión Española “Caja de Ritmos”. Tocaron su canción “Me gusta ser una zorra”. Esto provocó un enorme escándalo:
En un mensaje de correo electrónico, entre otras cosas, nos cuenta una compañera que mantiene contacto con Javi: “escribo para dar 4 pinceladas de la situación por la que pasa Javier Guerrero Carvajal, preso en el Puerto III de Santa María. Él mismo ha solicitado que su caso vuelva a ser expuesto, por lo que da carta blanca para difundir su situación por los medios que puedan tenerse por convenientes.
ació el 14 de noviembre de 1952 en una barraca de la Colonia de Sallent, pueblo minero con importante porcentaje de inmigrantes. Madre tejedora y padre minero que, con el drama de la miseria habitual de la época, no conseguirán algo semejante a un piso hasta el año 1956, «concedido» por la empresa. Esta Colonia donde nace será objeto de reflexión constante a lo largo de su vida; su pensamiento remitió a ella en todo momento. Acude a la escuela -otro hito- hasta el 8 de junio de 1966 en que finalizados los estudios primarios topa con su condición de hombre pobre: ha de conseguir trabajo. Cuatro años de aprendiz de en una empresa auxiliar del automóvil a ocho kilómetros de la colonia.
Sabemos que en una sociedad como la actual, donde la militancia lee lo justo (incluidas nosotras) y donde la sobreabundancia de información constituye uno de los mayores problemas para informarnos y formarnos seriamente, es muy difícil llegar a los lectores si no se acaba recurriendo a recursos como los títulos provocativos o las fotos llamativas.
Un grupo de científicos demostraba hace unas semanas la existencia de las ondas gravitacionales y el mundo entero celebraba su descubrimiento. Los responsables de este experimento llamado Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory, abren una nueva era en el conocimiento de la astronomía.
La cualidad de internet es la de crear una realidad virtual paralela a la cotidiana, en la que la línea divisoria que las separa se estrecha cada vez más, y en la que finalmente se acaban superponiendo, dibujando finalmente una realidad que a la vez que es ilusoria y falseada por el medio emisor, desfigura la realidad cotidiana invadiéndola constantemente de imágenes virtuales para invertir la visión del mundo.
Lo más probable es que ya hayas escuchado algo sobre quiénes son los anarquistas y sobre aquello en lo que supuestamente creen. Lo más probable es que todo lo que escuchaste decir sobre ellos sea falso. Mucha gente parece que piensa que los anarquistas son adeptos a la violencia, al caos y a la destrucción, que se oponen a todas las formas de orden y de organización, que son nihilistas fanáticos que quieren acabar con todo. Nada más lejos de la realidad. Los anarquistas son las personas que piensan simplemente que los seres humanos pueden comportarse de una forma razonable sin tener que ser obligados a ello. En realidad, es una noción muy simple. Pero es la noción que los ricos y poderosos siempre consideraron más peligrosa.