IZQUIERDAS Y DERECHAS Y ANARQUISMO

Como es sabido (o debería serlo), los términos “izquierda” y “derecha”, provienen de la primera Asamblea Constituyente tras la Revolución francesa. A la derecha del presidente se sentaron los partidarios del antiguo régimen y a la izquierda, los del nuevo. De esta manera, nacieron estas denominaciones políticas, que hoy parecen en decadencia.izquierda-y-derechas

Gran parte de la gente, no se considera ni de izquierda, ni de derechas, aunque definirse como “de centro” resulte de una ambigüedad más bien conservadora. Es posible que, históricamente, se haya abusado de dicho dualismo, cayendo no pocas veces en un maniqueísmo atroz, pero hay que decir que el propio lenguaje resulta esclarecedor a priori: lo diestro alude a algo correcto y positivo, mientras que lo siniestro evoca lo perverso y diabólico. En cualquier caso, a las concepciones y actitudes políticas, siempre variables en el tiempo, es necesario darles un contenido sólido, ya que, a menudo, estas etiquetas sirven para enmascarar la realidad.

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…….OTRA VEZ EL ARCHIVO DE LA DENUNCIA CONTRA CREDIJEREZ

Algo más de diez años han pasado desde que se presentó la primera denuncia contra la extinta sociedad CREDIJEREZ, cuyo responsable fue Juan Pedro Vega Gil, hombre de enraizadas convicciones religiosas, religiosidad que no impidió que actuase contrariamente contra los que se acercajusticia-putaron en situación desesperada a que cumpliese lo que prometía, agrupando los diferentes préstamos y disminuir la cuota resultante hasta la mitad. No sólo no se le unificaron los prestamos si no que le fueron arrebatado el único bien que poseían, su vivienda.

La denuncia por presunta estafa que Fernando Sojo formulara en Febrero de 2006 se ha vuelto a archivar, es la cuarta vez que se archiva sin que los hechos denunciados hayan sido esclarecidos ni juzgados, provocando una situación de abandono e indefensión justamente por los que tienen la obligación de velar y aplicar la ley que garantice los derechos ciudadanos y, sobre todo, el de las personas que integran los sectores sociales  más vulnerables fruto de la desigualdad reinante.

Durante el proceso de instrucción, se aportó grabación en audio que evidenciaba la veracidad de los hechos denunciados, grabación que incompresible e injustamente se desestimó sin tan siquiera someterla a la consideración de experto alguno, además, las facturas de gastos descrita por CREDIJEREZ que fueron deducidas de la cantidad del prestamos concedido, que sepamos, no fueron aportadas y verificada respecto a su autentificación, un cúmulo de despropósitos e irregularidades inadmisibles a la luz de la razón y la justicia.

¡¡¡JUSTICIA ES LO QUE PEDIMOS Y NO LO QUE RECIBIMOS!!!

Breve relato apocalíptico

apocalips_findelmundo0La idea de progreso, modernización, crecimiento, cientifismo, avances técnicos y tecnológicos fue implementada en la sociedad por el Estado-nación moderno y el Capital que la propagaron como la panacea para contrarrestar todos los males y sufrimientos que había padecido la humanidad en épocas pasadas, la abundancia en base a la acumulación de bienes, mercancías y Capital que traería la nueva era con la revolución industrial y tecnológica supondría el paraíso bíblico anterior al pecado original.

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La influencia de las ideas absolutista en el Socialismo- Rudolf Rocker

rudolf-rockerDel absolutismo de la idea al de la acción

Nuestra idea sobre las causas profundas que originaron la actual catástrofe mundial, no sería exacta si se dejara de lado el papel que el socialismo contemporáneo y el moderno movimiento obrero desempeñaron en la preparación de la tragedia cultural que hoy día se está desarrollando. En este aspecto, tienen especial importancia las tendencias intelectuales del movimiento socialista en Alemania, ya que, durante décadas, ejercieron una influencia considerable sobre los partidos socialistas de Europa y de América.

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ANTROPOLOGÍA DE LA ANARQUÍA

A de anarquia2Mi objetivo en este texto es presentar algunas ideas con respecto a la anarquía en la organización humana y considerar qué es o qué podría ser una antropología anarquista. Procederé en dos pasos: en primer lugar, examinaré las relaciones que ha habido hasta ahora entre el anarquismo y la antropología; en segundo lugar, esbozaré una hipótesis tentativa sobre las sociedades anárquicas (aquellas estudiadas por los antropólogos). Puede ser que una antropología de la anarquía sea una antropología anarquista, o que avive un proyecto anarquista, pero no estoy tan seguro de ello. Como sea, estoy convencido de que un entendimiento verdadero de las sociedades anárquicas existentes tendrá interesantes resultados en lo que concierne a nuestra comprensión de la sociabilidad humana en general.

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DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA Y CREDIJEREZ

justicia-putaDesde que en enero de 2006 se presentase la primera denuncia por supuesta estafa contra Juan Pedro Vega Gil, administrador y propietario único de la extinta entidad financiera CREDIJEREZ han pasado algo más de diez años. Esta denuncia ha sido sobreseída hasta en tres ocasiones, recurriéndose la misma y sentenciándose por la Audiencia Provincial de Cádiz su apertura y continuidad del proceso de instrucción e investigación de los hechos denunciados, la última de fecha 9 de Noviembre de 2015.

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Ante el 1 de Mayo de 2016, organización, lucha y solidaridad

Martires de ChicagoEnvidiosos. Así de tajante es José María Carrascal en la sección «La Tercera» del ABC del 17 de marzo de 2016. La «envidia hacia el que triunfa, un rasgo tan característico del carácter español (…), esa mala leche tan especial que, con la envidia, aparece en todas las capas sociales». Carrascal es un personaje que gira hacia el conservadurismo, por lo que no nos extraña su comentario; al contrario, es lo que podemos esperar. Pero si lo resaltamos, es por la carga ideológica que lleva detrás. Lo expresado por Carrascal tiene un nombre: meritocracia. Esto es, la ascensión social en base al mérito, la capacidad y el espíritu competitivo. La sociedad estadounidense es, supuestamente, un exponente de sociedad meritocrática, puesto que cualquier persona, de la clase social que sea, puede llegar a triunfar. Y si no, eres un loser o perdedor, como se dice en castellano. Para que esto pueda ser realidad, las políticas que se desarrollen deben girar en torno a la promoción de la movilidad social, para que así el hijo de la persona con menos recursos pueda llegar a ser presidente del gobierno de los EE. UU. o un empresario de éxito. En la práctica, esto no es real, dado que la adscripción (la posición social heredada) es un factor clave.

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Poder, Autoridad, Dominio: una propuesta de definición

A de Anarquia1En el curso de mis estudios sobre la tecnoburocracia, sobre la autogestión y sobre la utopía (1) se me presentó el problema de una definición del poder. En cada oportunidad daba una definición más o menos explícita, funcional dentro del contexto de esa reflexión en particular: se trataba siempre de definiciones parciales y provisorias cuyo alcance estaba limitado por la exigencia de evitar malentendidos en un discurso centrado sobre otros temas. Sin embargo, el problema de fondo seguía abierto, cada vez más abierto a medida que la reflexión progresaba en amplitud y profundidad (o, al menos, cuando estaba convencido de que esto era así).

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Errico Malatesta: El Primero de Mayo (1893)

Publicado originalmente en The Commonweal (Londres) 1, nueva serie, no. 1 (1 de mayo de 1893).

Por tercera vez el proletariado consciente de todos los países afirma por medio de una manifestación internacional, la solidaridad real entre los trabajadores, el odio a la explotación, y la voluntad, día tras día más determinada, de darle fin al sistema existente.

Los gobiernos y las clases tiemblan, y tienen buena razón. No porque en este día romperá la revolución — pues ese es un evento que puede ocurrir cualquier día del año — sino porque cuando los oprimidos comienzan a sentir el peso y la deshonra de la opresión, cuando se sienten como hermanos, cuando olvidan todos los odios históricos fomentados por las clases gobernantes, cuando se toman de las manos cruzando las fronteras y sienten la solidaridad en la lucha por una emancipación común, entonces el día de la liberación se acerca.

¿Qué importa si los hombres y los partidos ofrecen diversas razones hoy por hoy para sus fines inmediatos y en acuerdo al beneficio que esperan derivar de ellos? El hecho principal sigue siendo que los trabajadores anuncian que están todos unidos, y son unánimes en la lucha contra los dominadores. Este hecho sigue siendo, y seguirá siendo, uno de los eventos más importantes del siglo, y uno de los signos que proclaman la Gran Revolución — una revolución que dará a luz a una nueva civilización fundada sobre el bienestar de todos, y la solidaridad del trabajo: Es un hecho, cuya importancia sólo es equiparada en el presente por aquel otro anuncio proletario de la asociación internacional entre los trabajadores.

Y el movimiento es de suma relevancia por ser obra directa de las masas, y bien separada e incluso en oposición a la acción de los partidos.

Cuando los socialistas de estado en el Congreso de París de 1889, definieron el 1º de Mayo como un día de huelga internacional, fue meramente una de esas definiciones platónicas que se hacen en los congresos simplemente por declarar un principio, y que son olvidadas tan pronto como el congreso termina. Tal vez pensaron que esa decisión podría ayudar a darle importancia a su partido, y a serle útil a ciertos hombres como cabecera electoral; pues desgraciadamente estas personas parecen tener corazones que solo laten con entusiasmo por propósitos electorales. En cualquier caso, sigue siendo cierto que desde el momento en que percibieron que la idea se había abierto paso, y que las manifestaciones se volvieron imponentes y que amenazaban con llevarles por senderos revolucionarios, se esforzaron por controlar el movimiento y por despojar el significado que el instinto popular le había dado. Para probar esto, no se requiere más que recordar los esfuerzos que se han hecho por cambiar la manifestación desde el primer día de mayo al primer domingo de mayo. Puesto que no es la regla trabajar los domingo, hablar de suspensión del trabajo en ese día es simplemente una farsa y un fraude. Ya no es una huelga, ya no es un medio para afirmar la solidaridad de los trabajadores y su poder de resistir las órdenes de los empleadores. Queda como un simple fête o feriado — un poco de marcha, unos cuantos discursos, unas pocas e indiferentes resoluciones, con el aplauso de grandes o pequeñas congregaciones — ¡eso es todo! Y para matar con aún más eficacia al movimiento que sin pensarlo comenzaron, han llegado a tal punto de querer pedir al gobierno ¡que declare el 1º de Mayo feriado oficial!

La consecuencia de todas estas tácticas adormecedoras es que las masas, que en un comienzo se lanzaban al movimiento con entusiasmo, comienzan a perder su confianza en él, y están empezando a considerar el 1º de Mayo como un mero desfile anual, con la única diferencia con otros desfiles tradicionales de ser más apagado y más aburrido.

Es asunto de los revolucionarios salvar este movimiento, que podría en algún momento u otro dar ocasión a consecuencias más importantes, y que en cualquier caso es siempre un poderoso medio de propaganda al cual renunciar sería un desatino.

Entre los anarquistas y los revolucionarios hay algunos que no tienen ningún interés en el movimiento, algunos incluso lo objetan porque el primer impulso, en Europa al menos, fue dado por los socialistas parlamentaristas, que utilizaron las manifestaciones como una forma de obtener poderes públicos, las ocho horas legales, legislación internacional con respecto al trabajo, y otras reformas que sabemos que son meras carnadas, que sirven solo para engañar a la gente, y para desviarles de introducir demandas sustanciales, o bien para apaciguarles cuando amenacen al gobierno y a las clases propietarias.

Estos objetores están equivocados en nuestra opinión. Los movimientos populares comienzan como pueden; casi siempre brotan de alguna idea ya trascendida por el pensamiento contemporáneo. Es absurdo esperar que en la condición presente del proletariado la gran masa esté capacitada antes de concebir y aceptar un programa formulado por un pequeño número a quienes las circunstancias han dado medios excepcionales de desarrollo, un programa que solo puede llegar a ser conscientemente aceptado por el gran número por la acción de condiciones morales y materiales que el movimiento mismo debe suministrar. Si esperamos, para saltar a la palestra, a que el pueblo monte los colores anarquistas comunistas, correremos gran riesgo de ser eternos soñadores; veremos la corriente de la historia fluir a nuestros pies mientras contribuimos escasamente algo en la determinación de su curso, dejando mientras el campo libre a nuestros adversarios quienes son enemigos, consciente o inconscientemente, de los reales intereses del pueblo.

Nuestra bandera debemos montarla nosotros mismos, y hemos de llevarla en alto donde sea que haya personas que sufren, particularmente donde sea que haya personas que demuestran estar cansadas de sufrir, y luchan de cualquier modo, bueno o malo, contra la opresión y la explotación.

Los trabajadores que sufren, pero que poco o nada comprenden de teorías, los trabajadores que tienen hambre y frío, que ven a sus hijos languidecer y morir de inanición, que ven a sus esposas y hermanas darse a la prostitución, trabajadores que saben que ellos mismos marchan al asilo o al hospital — estos no tienen tiempo que esperar, y están naturalmente dispuestos a preferir cualquier mejora inmediata, no importa cuál — incluso una transitoria o una ilusoria, ya que la ilusión mientras perdure pasa por realidad. Sí, mejor eso que esperar por una transformación radical de la sociedad, que destruya por siempre las causas de la miseria y de las injusticias del hombre contra el hombre.

Esto es fácil de comprender y de justificar, y explica por qué los partidos constitucionales que explotan esta tendencia hablando siempre de las pretendidas reformas como «practicables» y «posibles» y de las mejorías parciales pero inmediatas, generalmente triunfan mejor que nosotros en su propaganda entre las masas.

Pero donde los trabajadores cometen un error (y es labor nuestra corregirles) es en suponer que las reformas y mejorías son más fáciles de obtener que la abolición del sistema salarial y la completa emancipación del trabajador.

En una sociedad basada en un antagonismo de intereses, donde una clase retiene toda la riqueza social y se organiza en el poder político para defender sus privilegios, la pobreza y el sometimiento de las masas desheredadas siempre tenderán a alcanzar su máximo compatible con la existencia básica del hombre y con los intereses de la clase dominante. Y esta tendencia no encuentra obstáculo alguno excepto en la resistencia de los oprimidos: la opresión y la explotación nunca se detiene hasta que se alcanza el punto en que los trabajadores se muestran decididos a no soportarlas más.

Si se obtienen pequeñas concesiones en vez de grandes, no es porque sean más fáciles de obtener, sino porque las personas se contentan con ellas.

Siempre ha sido por medio de la fuerza o del miedo que se ha obtenido algo de los opresores; siempre ha sido la fuerza o el miedo lo que ha impedido a los opresores quitar lo que han concedido.

Las ocho horas y otras reformas — sea cual sea su mérito — solo pueden obtenerse cuando los hombres se muestran resueltos a tomarlas por la fuerza, y no traerán mejora alguna a la suerte de los trabajadores a menos que éstos estén determinados a no sufrir más lo que sufren hoy.

Lo sabio entonces, e incluso lo oportuno, requiere que no malgastemos tiempo y energía en reformas sedantes, sino que luchemos por la completa emancipación de todos — una emancipación que solo puede volverse realidad mediante la puesta en común de la riqueza, y mediante la abolición de los gobiernos.

Esto es lo que los anarquistas han de explicar a las personas, pero para hacerlo deben no mantenerse distantes desdeñosamente, sino unirse a las masas y luchar junto a ellas, empujándolas mediante el razonamiento y el ejemplo.

Además, en países en que los desheredados han intentado una huelga el 1º de Mayo han olvidado las «8 horas» y lo demás, y el 1º de Mayo ha tenido todo el significado de una fecha revolucionaria, en la que los trabajadores del mundo entero cuentan sus fuerzas y se prometen ser unánimes en los días venideros de la batalla decisiva.

Por otra parte, los gobiernos se esmeran en remover toda ilusión que cualquiera pueda albergar, en cuanto a la intervención de los poderes públicos en favor de los trabajadores; pues en vez de concesiones, todo lo que se ha obtenido hasta ahora ¡han sido arrestos al por mayor, cargas de caballerías, y descargas de armas de fuego! — ¡asesinato y mutilación!

Entonces ¡QUE VIVA el 1º de Mayo!

No es, como hemos dicho, el día de la revolución, pero sigue de todos modos siendo una buena oportunidad para la propagación de nuestras ideas, y para volcar las mentes de los hombres hacia la revolución social.

Traducción al castellano: @rebeldealegre

Revisa dos textos breves donde Davide Turcato hace referencia a este texto: 

http://malatesta-experimentosconlarevolucion.blogspot.com.es/p/57.html

http://malatesta-experimentosconlarevolucion.blogspot.com.es/p/65.html

 

Extraído de la Web: http://www.portaloaca.com/

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EL ESTADO, LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LA REPRESIÓN

Mujer-Ley-Mordaza-Bandera-Espana-Acracia-672x358El 16 de abril de 1983 un grupo de punk formado por cuatro chicas de hasta 21 años de edad, fue presentado en el programa de Televisión Española “Caja de Ritmos”. Tocaron su canción Me gusta ser una zorra. Esto provocó un enorme escándalo: el diario ABC exigió a la dirección de TVE que tomara medidas, diversos movimientos de derechas cercanos a Alianza Popular protestaron ante la emisión del vídeo y el fiscal general del Estado presentó una querella contra el programa y las integrantes del grupo por escándalo público. Esto produjo la dimisión del director del programa y la censura del programa con su correspondiente cierre. Curiosamente, fue ese mismo juez quien secuestró dos ediciones pasadas del semanario Cambio 16. El grupo de música, dada la presión mediática, tuvo que disolverse.

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